Son varias las características fundamentales que influyen en el auténtico valor de un diamante. En el anterior post de este blog , te contamos cuál es el origen de los diamantes y cómo se obtienen. En esta ocasión hablaremos de las principales características de estas preciadas gemas para que puedas continuar aprendiendo más sobre el mundo de los diamantes.

Dureza del diamante:
En principio cabe destacar la dureza del diamante, ya que es considerado uno de los materiales más duros del planeta. Su mismo nombre proviene de la denominación “invencible” en el idioma Latín, tiene gran resistencia a ser rayado y sólo puede ser rayado por otro diamante. Está compuesto por carbono puro cristalizado, siendo la piedra preciosa con la composición más simple.

Propiedades eléctricas y térmicas del diamante:
En cuanto a las propiedades eléctricas del diamante, el diamante es un buen conductor térmico, pudiendo alcanzar una conductividad de 200.000 W/m K. Al tacto parece frío pero el calor que transmite el dedo es absorbido rápidamente por la piedra. Hay especialistas en el comercio de diamantes que utilizan la velocidad de absorción de calor para comprobar la autenticidad del mismo. Al ser carbono, el diamante arde por encima de 800 Cº. Además es un aislante eléctrico muy bueno debido a su particular composición de electrones.

Color de los diamantes:
En cuanto al color, el diamante natural es transparente. Sin embargo, esto puede verse afectado en caso de hallarse algún defecto estructural de la red cristalina o impurezas químicas y el color puede variar por estas causas. Los diamantes se presentan en los siguientes colores: blanco, azul, amarillo, naranja, rojo, verde, la gama cromática de rosa a púrpura, marrón, violeta y negro. Los diamantes de color amarillo suelen ser más baratos, mientras que los azules, rojos o rosas pueden tener un precio bastante más elevado que los transparentes, ya que son mucho más escasos y difíciles de conseguir. Existen distintas escalas que los expertos utilizan para clasificar a los diamantes coloreados, desarrolladas por el GIA (Instituto Gemólogico Americano).

La luz y los diamantes:
El diamante también posee una dispersión refractiva relativamente alta, lo que le permite dispersar luz de distintos colores. Con respecto a la fluorescencia, si se expone un diamante a la luz ultravioleta puede emitir una luz visible de color azul, blanca, violeta, amarilla, verde o anaranjada. Además posee una notable transparencia a los rayos X, lo que le permite de una manera fácil a los expertos diferenciarlos de sus imitaciones.

El brillo de los diamantes:
El brillo del diamante puede describirse como adamantino y es el lustre más alto (exceptuando el metálico). Además tiene el índice de refracción más alto de las piedras naturales transparentes y una dispersión muy fuerte, lo que provoca el centelleo de los colores del arco iris. Estas propiedades permiten que los diamantes sean especialmente conocidos por su brillo y su uso para la alta joyería.

Como ves, el mundo de los diamantes es apasionante. A través de este blog seguiremos compartiendo contigo contenidos interesantes sobre los diamantes y otras piedras preciosas, con el fin de que satisfagas tu curiosidad y puedas aprender un poco sobre este mundo del que en kilates.com somos auténticos especialistas.
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